¿EXISTE UN SISTEMA DE PARTIDOS POLÍTICOS EN EL PERÚ?
La realidad política peruana hace posible visualizar la existencia de partidos llamados “tradicionales” como son el partido aprista (APRA), Acción Popular (AP) y el Partido Popular Cristiano (PPC), denominados así por su longevidad participativa en la historia política del país, historia que comparten en la actualidad con partidos menos tradicionales con lideres o caudillos sobre los que recae la vigencia misma de sus partidos.
Teóricamente, Otto Kirchheimer denomina a estos partidos “atrapalotodo” o “catch all” como partido escoba, al referirse a grupos abiertos a la influencia de nuevos grupos de interés, en los que los supuestos ideológicos han sido pospuestos , así como una pérdida de poder de los afiliados y el fortalecimiento del poder organizativo de los lideres. En el Perú, a excepción del APRA, todos los partidos dependen de la vigencia de sus caudillos (Lourdes flores, Alejandro Toledo, Alberto Andrade, Luis Castañeda), son partidos no “outsider”, pues tienen una permanente participación política que linda con posibles alianzas por afinidad ideológica donde la consideración de militancia de los electores surge por una condición de simpatía mas que de una militancia por convicción.
La participación de una cantidad más que considerable de partidos en las ultimas elecciones sugiere la existencia de un sistema de partidos políticos, con partidos tradicionales y no tradicionales que han desembarcado en una misma propuesta (poco mas y poco menos utilizada según el caso), la del líder o caudillo como emblema, teniendo a la utilización masiva de los medios de comunicación como su principal herramienta para la captación de electores. Así, se configura un sistema de partidos muy particular, con base en una variedad de tendencias partidarias, una desigualdad de capacidades y posibilidades electorales, que en parte se busaca reajustar y reconfigurar con la ley de de partidos políticos establecida como intento de homogenizar el sistema. La Ley de Partidos Políticos define como “asociaciones de ciudadanos que constituyen personas jurídicas de de derecho privado cuyo objeto es participar por medios lícitos, democráticamente, en los asuntos públicos del país dentro del marco de la Constitución Política del Estado y de la presente ley”, teniendo como objetivo asegurar la vigencia y defensa del sistema democrático. La Ley de Partidos Políticos fue publicada en noviembre del 2003 en le diario oficial “El peruano y consta de de 41 artículos y tres disposiciones transitorias y está dividida en seis títulos. Esta ley de partidos políticos busca formar partidos cartel, ya que el Estado está dando una serie de medidas favorables a los partidos como la financiación “Se fija la cantidad en 0.1% de la unidad impositiva tributaria por cada voto recibido en la elección de sus representantes. Estos fondos deben ser usados en actividades de formación, captación e investigación durante el quinquenio posterior a la elección”. Así, se ha buscado erradicar partidos independientes basándose en la creación de condiciones (como la ley de partidos) para una adecuada participación electoral a través de las organizaciones políticas permanentes. En teoría, se busca que quienes participen, lo hagan siendo parte de colectivos políticos que adquieran responsabilidad pública, esto sin embargo este plan no ha dado resultado hasta el momento pues en las últimas elecciones presidenciales la aparición de una excesiva cantidad de partidos apremiados por su posibilidad mediática no ha hecho más que desbaratar las deficiencias de la ley y afianzar las habilidades políticas de los partidos para beneficiarse de las carencias de la ley misma. Como en cualquier estado, la política es representativa, refleja gran parte de la realidad de un país y genera las expectativas y decepciones de los ciudadanos participantes. Una tendencia en América latina es la elección de gobernantes que no rinden a la altura de lo requerido, no solo de mandatarios sino de toda la plana que lo acompaña en su intento por mejorar el país.
